24 de mayo de 2009

Las risas y el suicidio

"Los que conciben al diablo como partidario del mal y al ángel como combatiente del bien, aceptan la demagogia de los ángeles. La cuestión es evidentemente más compleja. Los ángeles no son partidarios del bien, sino de la creación divina. El diablo es, por el contrario, aquel que le niega al mundo toda significación racional. La dominación del mundo, como se sabe, es compartida por ángeles y diablos. Sin embargo, el bien del mundo no requiere que los ángeles lleven ventaja sobre los diablos (como creía yo de niño), sino que los poderes de ambos estén más o menos equilibrados. Si hay en el mundo demasiado sentido indiscutible ( el gobierno de los ángeles), el hombre sucumbe bajo su peso. Si el mundo pierde completamente su sentido (el gobierno de los diablos), tampoco se puede vivir en él. Las cosas, repentinamente privadas del sentido que se les supone, del lugar que tienen asignado en el pretendido orden del mundo, provocan nuestra risa. La risa pertenece pues, originalmente al diablo. Hay en ella algo de malicia (las cosas resultan diferentes de lo que pretendían ser), pero también algo de alivio bienhechor (las cosas son más ligeras de lo que parecen, nos permiten vivir más libremente, dejan de oprimirnos con su austera severidad). [...]Sin embargo, los ángeles lograron alcanzar algunos resultados. Nos engañaron a todos con su impostura semántica. Sólo hay una palabra para designar su imitación de la risa y la risa original (la del diablo). Hoy la gente ya no se da cuenta de que la misma manifestación exterior esconde dentro de sí dos actitudes internas absolutamente contradictorias. Existen dos risas y no tenemos palabras para distinguir la una de la otra"
Milan Kundera - El libro de la risa y el olvido

Si de pronto a alguien se le cae el sombrero encima del ataúd, en una tumba recién abierta, el entierro pierde todo su sentido y nace la risa. Dos enamorados corren por un prado, cogidos de la mano, riéndose. Su risa no tiene nada que ver con ningún chiste: es la risa seria de los ángeles cuando manifiestan su alegría de existir. Ambas modalidades de risa forman parte de los placeres de la vida, pero, llevados al extremo, también indican un apocalipsis dual: la risa entusiasta de los fanáticos-ángel, tan convencidos de su importancia en el mundo, que están dispuestos a colgar del cuello a todo el que no comparta su alegría. Y la otra risa, procedente del lado opuesto, la que proclama que nada tiene ya sentido. La existencia transcurre entre dos abismos: a un lado, el fanatismo; al otro, el escepticismo absoluto.

Milan Kundera, entrevistado por Philip Roth

En medio de esta dualidad consigue navegar una novela de humor negro sobre el suicidio; sí, un planteamiento arriesgado y más bien demoníaco (en lo humorístico, claro): En picado, de Nick Hornby (Fiebre en las gradas, Alta Fidelidad). Sinopsis: "cuatro sujetos a la deriva se encuentran accidentalmente en Nochevieja en la azotea del Toppers’ House, el edificio preferido de los suicidas del norte de Londres, para dar la bienvenida al año nuevo a su manera. Ninguno contaba con semejante overbooking, y dado que estrellarse contra el asfalto de Islington debería ser un acto más bien privado, ninguno se decide a saltar. Pactan ofrecerse a sí mismos una segunda oportunidad y constituyen el grupo de autoayuda más disfuncional de todos los tiempos, para averiguar si aún les quedan razones para estar vivos". Tierna, triste, sorprendente, chocante, incómoda a veces, pero sobre todo reivindicativa de la necesidad de esa risa diabólica para poder entender el sinsentido.

Read more...

23 de mayo de 2009

Atención Primaria ... primaria

En el último Infocop (generalmente prescindible) Antonio Capafons opina lúcidamente sobre una reciente Guía de práctica clínica de la Soc Esp de Médicos de Primaria en que reconocen que el tratamiento de elección en Primaria para trastornos de ansiedad debe ser psicológico. Según la guía (aquí) estas terapias deben ser aplicadas por "profesionales entrenados" (no dice nada sobre psicólogos), y deben ser "sencillas y fáciles de aplicar" (espero que al menos se justifiquen por factores prácticos y no ideológicos); es decir, no se requiere que la terapia psicológica la administre un psicólogo (debe ser porque la psicoterapia es un pasteleo). El diagnóstico también suena a que se debe poder aprender en un cursillo de viernes tarde con café y croasanes. Curiosamente, apenas hay psicólogos consultores en la Guía (una y medio).
Luego, en la entrevista se cita el abordaje del gobierno británico que apuesta por introducir psicólogos en atención primaria (o sea, que éstos sí especifican cuáles son los profesionales entrenados). Por otro lado, la política británica está siendo muy cuestionada porque, aunque han apostado por la prestación de servicios psicológicos a diversos niveles (primaria, pero también en oficinas de desempleo, p.e.), su legítimo afán regulatorio parece que les ha llevado a declarar (no tan legítimamente) como única opción válida la terapia cognitivo-conductual, lo cual puede ser una política de rentabilizar presupuestos recortados, pero corre el riesgo de que la pública acabe administrando terapias demasiado simplificadas, poco incisivas y eficaces sólo en corto plazo, impidiendo una adecuación de distintas terapias a distintas patologías y distintos pacientes y eventualmente haciendo que los pacientes que se lo puedan permitir se dirijan a la privada (que es lo que pasa ya y no sólo a los pacientes: yo en mi propio periplo profesional me vi tan decepcionado por repetidos obstáculos oligofrénico-narcisistas que acabé refugiándome en la honestidad de mi propio espacio, por supuesto tras el inestimable empujoncito de (oh, casualidad!) uno de los firmantes de la guía comentada, modelo de afán impact-factor y apariciones en prensa y tv, e instigador de que la SS desperdiciara los 3 años que le costó mi formación PIR; un saludo, campeón). Este debate se desarrolla en el único (hasta ahora) e interesante número publicado en abierto por Contemporary Psychotherapy, que recomiendo (p.e.:Alan Frankland: "I think we are already seeing the effects of the government fantasy that CBT is a cheap cure-all, but they are not as negative as some would have feared. [...] The situation is complex and I do not think it's all bad by any means, but we do have to remain vigilant about quality. Too much that is labelled as CBT in NHS settings is simple psycho-education and sometimes not much more than psychologised bossiness! We have to try to ensure that the whole thing is not dumbed-down and that humane and relational values are at the heart of policies aimed to help troubled people, otherwise real opportunities will be lost and huge amounts of money wasted"). Como ven, dos niveles distintos de realidad (y debate).

Read more...

Encuadre

Read more...

(In)felicidad en tiempos de crisis

Easterlin es un economista que en los 70 desarrolló la paradoja que lleva su nombre, y que viene a decir que aunque los ricos tienden a ser más felices en una misma sociedad, cuando se comparan países ricos y pobres no sólo no hay diferencias significativas, sino que en los casos en que un país aumenta su riqueza, no aumenta su felicidad. Easterlin sugería que es la riqueza relativa (por comparación) a tus conciudadanos la que importa. Wolfers y Stevenson dicen en Freakonomics que a la luz de nuevos métodos y nuevos set de datos, la paradoja no se sostiene: la correlación entre felicidad y pasta es de 0.8, y más bien lineal: el 10% de incremento aumenta la felicidad igual en USA y en Burundi (sólo que 100$ en Burundi son 20 veces más que en USA; eso sí es relativo).
Lyubomirsky, que es una reputada investigadora en felicidad, comentaba hace pocos meses que seguía fiel a Easterlin; después de todo, diversos experimentos en psicología social seguían confirmando que muchos prefieren ganar $50,000 al año cuando los compañeros de curro ganan $25,000 que ganar $100,000 al año cuando los compis hacen $200,000 (puesto así en frío parece idiota, pero somos predeciblemente irracionales [¿idiotas?]). Como la crisis es general y nos afecta a todos a la vez, las comparaciones permanecen similares y por tanto no somos más infelices. Wolfers ya le ha cortado el rollo en Freakonomics, alegando que los datos de Gallup siguen confirmando su perspectiva.
Para remate, publico una gráfica (de Psych Central) que indica que aunque el porcentaje de personas que hacen uso de medicaciones y servicios en salud ha disminuido en USA a lo largo de los últimos meses, en salud mental exclusivamente se da un incremento notable. Me da que Wolfers va a tener razón y que el optimismo, tan necesario en la vida, suele estar desinformado.

Daniel Gilbert, que es un señor a quien me gustaría parecerme cuando sea mayor (hay más candidatos; pero para ser sinceros, creo que al final no me esforzaré mucho y me concentraré en aceptar mis limitaciones) escribe en su blog (que actualiza una vez al año o así; mira, también es vaguete el tío) sobre el tema y ofrece como siempre una conexión iluminadora sobre lo que toca: en este caso, la incertidumbre. Si después de todo ahora vivimos mejor y tenemos más $ que nuestros abuelos, ¿qué causa esa sensación subjetiva de empeoramiento? Pues la incertidumbre, el hecho de no saber de qué va esta crisis, cuánto durará, ni hasta dónde llegará (ya se encargan los ministros de economía, presidentes y subsecretarios de confundirnos al respecto). Como ejemplifica Gilbert: los pacientes que sufren una colostomía y saben que es irreversible están mejor adaptados 6 meses después que aquellos que tienen posibilidades de que sea reversible. Nos ajustamos a lo que conocemos, pero no podemos hacerlo a lo desconocido.

Read more...

17 de mayo de 2009

Pratchett, bebés y zen

Aunque ya reseñado en este blog, Pratchett tiene Alzheimer (él lo llama la senda oscura), una forma peculiar (atrofia cortical posterior) que deteriora el reconocimiento visual y la memoria a corto plazo mientras la demencia aparece con relativa lentitud. La BBC lo siguió durante un año y emitió un documental en febrero; estoy buscándolo por torrent y no hay manera. En aquel entonces, comentaba sobre el deterioro cognitivo normal asociado a la edad, que implicaba un proceso de información más lento, más distraibilidad, pero además más información procesada (y posiblemente más creatividad; por esto decía que la sabiduría era lenta). Al envejecer, nos volvemos niños dice cierta psicología popular...¿será incluso neuropsicológicamente cierto?

Jonah Lehrer, bloguero del Frontal Cortex, publica en el Boston Globe un artículo sobre la mente de los bebés. A diferencia de la mente adulta, que se restringe a sí misma (frontal), los bebés mantienen una amplitud atencional que los hace más distraíbles pero mucho más capaces de aprender; es como redescubrir el mundo cada mañana. Los adultos nos refugiamos en heurísticos y patrones de poda cognitiva buscando eficiencia, pero a costa de la flexibilidad (conio...me recuerda a los manuales de terapia en protocolos de eficacia); los bebés con conscientes de cosas que nosotros ignoramos. Los estudios al respecto implican comparativas anatómicas cerebrales, análisis de movimientos oculares (saber a dónde atienden visualmente) y la constatación de que su neuroquímica inhibitoria es muy limitada, así que reciben la realidad sin filtro, a pelo; dice Lehrer que requiere más concentración de anestesia sedar a un bebé. En el adulto la atención es un foco estrecho; en el bebé, esa hipofrontalidad es una linterna que irradia luz difusa (lo cual mejora indirectamente la memoria y la creatividad; todo conecta con todo; este frontal disminuido se ha observado también en músicos de jazz en plena jam session).

El dibujito es de edge.org, un blog-web interesantísimo.


La creatividad, por cierto, como la capacidad de extasiarse por la belleza,conecta con los estudios de flujo del sr. de nombre impronunciable (Csíkszentmihályi), pero con mayor solera con la "mente del principiante" de S. Suzuki a lo bebé (un clásico de divulgación occidental del Zen; en abierto). En PsyBlog oportunamente comentan sobre meditación y atención: Slagter et al. 2007 demuestran cómo la meditación facilita un control incrementado sobre la distribución de recursos mentales limitados (optimizar el ancho de banda funcional), utilizando en su estudio tareas atencionales y correlatos neurofuncionales. He encontrado un interesante artículo en abierto del 2008 de esta gente sobre la neurofisiología de dos grandes tipos de meditación: atención enfocada (FA) y monitorización abierta (OM); también divagan sobre la posibilidad de desarrollar la neurofenomenología (curioso palabro) "to combine quantitative measures of neural activity with first-person data about the subject’s inner experience to shed full light on the mind" (introspección y confluencia de métodos, interesante). Muy destacable:"expert meditators showed less activation than did novices in the amygdala during FA meditation, and activation in this affective region correlated negatively with hours of practice in life"; "...the potential regulatory influences of OM meditation on emotional processes through prefrontal regulation of limbic responses...OM practices that sometimes involve verbal labeling might thus call upon emotion regulation processes instantiated in the ventral prefrontal cortex and disrupt or inhibit automatic affective responses in appraisal systems, diminishing their intensity and duration... intensive practice can be expected to reduce the elaborative thinking that would be stimulated by evaluating or interpreting a selected object"; y "OM meditators showed superior performance on a sustained attention task in comparison with FA meditators when the stimulus was unexpected".
De aquí me permitiré saltar desfrontalizadamente cual bebé al modelo de cascada emocional de una entrada reciente para vender sin rubor alguno la eficacia y sentido de los procesos mindfulness (mejor OM) en la terapia de TLP y similares (de regalo este artículo sobre zen, mindfulness y DBT.).

Como cierre circular (me parece que me gustan los círculos), reseño aquí para su meditación (reflexiva) algunas citas del cachondo maestro Pratchett-san (de La Concha de Gran A'Tuin):


La selección natural se encargaba de que los héroes que, en un momento crucial, tendían a hacerse a sí mismos preguntas como '¿Cuál es mi propósito en la vida?' echaran a faltar muy rápidamente ambas cosas. Tiempos Interesantes
.
Su filosofía era una mezcla de tres famosas escuelas: los Cínicos, los Estoicos y los Epicúreos, y él reunía las tres en su famosa fase: "No se puede confiar en ningún mamón más allá de lo que se le puede lanzar, y no hay nada que podamos hacer al respecto, así que vamos a tomar una copa". Dioses Menores
.
Los dioses del Disco nunca se han preocupado mucho de juzgar las almas de los muertos, así que la gente sólo va al infierno si es allí donde creen, en su fuero más interno, que merecen ir. Lo cual no creerán si no lo conocen. Esto explica por qué es tan importante disparar a los misioneros nada más verlos. Eric.
.
El consenso parecía ser que si se enviaban números realmente grandes de hombres a tomar la montaña, entonces podrían sobrevivir a las rocas los suficientes como para tomar la ciudadela. Ésta es esencialmente la base de todo el pensamiento militar. Eric.
.
Sam podía procesar en paralelo. La mayoría de maridos pueden. Aprender a seguir su propio hilo de pensamiento mientras escuchan lo que dicen sus esposas. Y la escucha es importante, porque pueden ser desafiados en cualquier momento y deben estar preparados para citar la última frase al pie de la letra. Una habilidad adicional importantísima es ser capaz de rastrear en el diálogo algunas frases indicativas como "y pueden traerlo mañana", o "así que les he invitado a cenar", o "pueden hacerlo en un santiamén, y bastante barato". El Quinto Elefante
.
Dios no juega a los dados con el universo. Juega a un juego inefable de Su propia invención que podría ser comparado, desde la perspectiva de los demás jugadores [es decir, todo el mundo], con estar en una oscura y compleja variante del poker en una habitación oscura, con cartas en blanco, con apuestas infinitas y con un croupier que no te quiere explicar las reglas y que sonríe todo el tiempo. Buenos presagios
.
Hay demasiada gente que quiere haber escrito. -- Terry Pratchett

Read more...

13 de mayo de 2009

Bios

Extraordinario reportaje en Atlantic (via MindHacks, cómo no) sobre el estudio de seguimiento de 268 hombres durante más de 70 años (aún en marcha, con los que queden) y su mentor los últimos 40, George Vaillant. Es un fresco histórico no sólo sobre algunas biografías que detalla, sino sobre la evolución de la psicología/medicina en estos 70 y pico años. Curiosamente, el estudio se planteó ya a finales de los años 30 como reacción humanista a cierta medicina reduccionista ("in September 1938, Bock declared that medical research paid too much attention to sick people; that dividing the body up into symptoms and diseases—and viewing it through the lenses of a hundred micro-specialties—could never shed light on the urgent question of how, on the whole, to live well"). Con el paso de los años, conforme cambiaban los patrocinadores, cambiaron algunos contenidos (lean el patrocinio de Philip Morris, qué cabritos); luego Vaillant, formado en psicoanálisis primero y fugazmente en el laboratorio de Skinner después, centró la investigación sobre los mecanismos de defensa (a lo Anna F.); poco a poco, el tono se hizo más relativista, social y centrado en la conectividad, el amor, el perdón; hasta que enlaza con la psicología positiva de los 90. Por ahí se cruzan el estudio longitudinal de Terman con sus CI superdotados, los ritos de paso de Sheehy,...y la sensación clara de que la amplitud de foco de Vaillant acaba inexorablemente en la literatura más que en la ciencia (lo cual me parece más un acierto que una limitación; como dice Vaillant "their lives were too human for science, too beautiful for numbers, too sad for diagnosis and too immortal for bound journals"). El artículo entrelaza la propia biografía del biógrafo, desnuda sus proyecciones, y confirma finalmente que con el paso de los años, todos reescribimos una y otra vez nuestro pasado hasta que hacemos una novela con un leve parecido a la realidad y mucha decoración. Muy recomendable.
En una línea más contenida pero también ambiciosa y apoyada en lo biográfico, Malcolm Gladwell describe en Outliers (Fueras de serie) qué hace que los individuos excepcionales lo sean; es interesante, muy bien escrito, y parte de esa línea editorial que busca las causas ocultas de lo aparente (Freakonomics, Predictably Irrational, otros libros de Gladwell; en inglés, lo encontrarán gratis en Pirate Bay):
.

¿Qué diferencia a quienes hacen algo especial en la vida de quienes no lo hacen? Fueras de serie explora las curiosas historias de los grandes jugadores de fútbol; bucea en la peculiar infancia de Bill Gates; busca qué convirtió a los Beatles en el mejor grupo de rock; y se pregunta qué distingue a los pilotos que estrellan aviones de los que no. A través de su viaje por el mundo de los «fueras de serie», los mejores, los más brillantes y famosos, nos convence de que nuestro modo de pensar en el éxito es erróneo.
Prestamos demasiada atención al aspecto de estas personas, y muy poca al lugar de donde vienen, es decir, a su cultura, su familia, su generación y a las singularidades de su educación. Brillante y entretenido
.
«Hemos prestado demasiada atención a lo individual, a describir las características, los hábitos, la personalidad de la gente que lleva la delantera en el mundo. Y ése es el problema, porque si se quiere comprender al fuera de serie, es necesario observar un poco lo que hay a su alrededor, la cultura que tienen, su comunidad, su familia, su generación. Hemos estado contemplando los árboles altos, pero creo que debemos observar el bosque. M.G. »

.

Un artículo reciente del NYTimes (via The Situationist) expone el making-off del genio con mayor concisión: "Public discussion is smitten by genetics and what we’re “hard-wired” to do. And it’s true that genes place a leash on our capacities. But the brain is also phenomenally plastic. We construct ourselves through behavior. As Coyle observes, it’s not who you are, it’s what you do".

.
Y ya que según Vaillant la búsqueda de profundidad en el sentido de la vida nos acaba llevando a la literatura, me permitirán por necesidad ética y estética un cierre de contrapunto (contrapunto: concordancia armoniosa de voces contrapuestas) poético más una canción (no desesperada) para contrarrestar tanta excelencia.

"If you can dream -- and not make dreams your master;
if you can think -- and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same..."

Rudyard Kipling, If


MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com

Read more...

11 de mayo de 2009

Fracase, hombre, fracase

Michela Marzano, investiga la pornografía, el ´management´ y el ´coaching´ en el CNRS
LLUÍS AMIGUET - 11/05/2009 La Vanguardia


"Tengo 39 años. Investigo en el Centre National de la Recherche Scientifique. Soy creyente no practicante. La pornografía y la autoayuda coinciden en servirse de la ilusión de libertad individual para perpetuar la explotación de unas personas por otras. Colaboro con el CCCB" (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona)

Vivimos el mejor momento para desenmascarar la impostura de los libros de management personal, autoayuda, coaching...
¿Por qué ahora?
Las crisis ponen en evidencia que si quieres no siempre puedes, porque, por mucho que quieras, no lograrás nada si antes no desvelamos que las reglas del juego de la economía son tramposas, producen desigualdad y nos penalizan a la mayoría.
No veo nada malo en autoayudarte.
Es perverso hacerte creer que todo lo que te sale mal es culpa tuya y debes mejorarlo y que, en cambio, las reglas del juego establecido por una minoría en su provecho no necesitan ninguna mejora.
Algunos de esos libros son divertidos.
Pero la ideología que los alimenta no: lleva a pensar, por ejemplo, que si hoy estás en el paro, es porque no deseaste el éxito lo suficiente ni te esforzaste. No sólo eres un perdedor y un fracasado sino que encima es culpa tuya y eso exculpa, de paso, a todos los demás responsables de tu paro.
Antes había perdedores simpáticos.
Hoy esa superchería del autocrecimiento lo impide: si eres un perdedor es porque también eres un vago que no se ha molestado en automejorarse. Antes el sistema era paternalista: había un amo del que emanaban en cada momento todas las órdenes que todos cumplían y si las cosas iban mal, también se preocupaba y ocupaba de los suyos...
Ya no quedan señoritos de esos.
Porque a partir del año 90 el capitalismo, para seguir creciendo, necesita nuevos empleados emprendedores, ya que las tecnologías de la información han dejado anticuada la estructura patriarcal. Ahora cada empleado debe ser capaz de tomar sus decisiones por la empresa y asumir sus consecuencias.
Gente que sepa mandarse a sí misma.
En la era digital, las empresas para ser productivas deben tener apariencia - sólo es una apariencia-horizontal: los amos y sus capataces ponen objetivos y los empleados los cumplen por los medios que quieran.
La célebre dirección por objetivos.
Es la ilusión de la autonomía personal cuando, en realidad, sus objetivos a menudo o son incumplibles o sólo se pueden cumplir si renuncias a todo lo que no sea trabajar. Los amos te dan toda la libertad para renunciar de la manera que quieras a tu propia libertad. Por lo menos, cuando imponían un horario, tu tiempo libre era tuyo.
Pero el trabajo produce satisfacción.
Esa es la trampa - envuelta en toda esa palabrería de autoayuda-de la felicidad por el trabajo. Sostiene que el trabajo es el único camino de la realización personal hacia la felicidad. De esta forma sólo puedes ser feliz haciendo ricos a los amos. Yyano te queda ser el pobre e inocente desgraciado, de antaño, ahora si no eres feliz, encima eres un indolente culpable de tu desgracia.
Trabajar antaño fue maldición bíblica.
Era el peaje del sustento. En la sociedad patriarcal era el fatigoso pero inevitable modo de mantener a la familia: hoy la economía necesita más implicación personal: exige ejecutivos autoconvencidos que renuncian a la familia y amigos para invertir todas sus horas en la empresa, lo que les convierte - creen los muy alienados-en superhombres y supermujeres felices y admirados.
Eso si la empresa funciona...
Es la otra paradoja: se te hace creer que todo depende sólo de ti, pero, a la hora de la verdad, todo depende de los resultados de tu empresa que a su vez pueden tambalearse, como ahora, por una crisis financiera que comenzó a miles de kilómetros por culpa de quienes sí deciden y ponen las reglas.
Tampoco podíamos crecer siempre.
El crecimiento tiene límites, pero el éxito ilimitado que promete la filosofía de la autoayuda necesita de la ilusión de que eres tú solo quien pone los límites, como si el planeta no los tuviera. Cuando tú puedes permitirte tres coches y dos piscinas, pero el planeta y su atmósfera, no.
A veces, crecer es ser más pequeñito.
Sí, menos mal que hemos "fracasado" en conseguir todos nuestros objetivos y aún podemos salvar lo que queda de la Tierra.
Aquí aún estarían enladrillando playas.
Esa lógica de la autoayuda propicia, en crisis, enormes cantidades de sentimiento de culpa, que a su vez se transforma en depresiones. En Argentina y Francia, el psicoanálisis es una religión y de su sacramento, los antidepresivos, argentinos y franceses son los mayores consumidores del mundo.
¿Por qué?
Precisamente porque son países con egos enormes educados en la fe ilimitada en la propia capacidad de control de uno mismo y de su destino, al que se considera mero resultado de las decisiones tomadas a lo largo de la vida. Las terapias breves, la PNL y otras técnicas alimentan esa ficción de control ilimitado, que no es más que la ilusión infantil de omnipotencia.
Y resulta que la suerte también existe.
Llámele suerte, destino, imponderables, lo que quiera, pero se trata de la madura aceptación de que una parte de lo que nos sucede - por ejemplo, esta crisis financiera-no depende exclusivamente de nosotros.
Pero sí nuestra actitud ante ella.
Veo que ha leído mucha autoayuda.
He entrevistado a un montón de gurús.
Léalos, pero a veces es mejor fracasar. Fracase, hombre: no sé si será más feliz, pero seguro que vive más tranquilo.

En La Vanguardia de hoy mismito (gracias Charlie). Me recuerda a Happiness, de Will Ferguson, sátira sobre el mundo de la autoayuda: "La razón por la que tenemos tantos libros de autoayuda es que no sirven de nada." "Happiness podría ser catalogada como un excelente libro de autoayuda, un libro de autoayuda que deja al descubierto el truco: la infelicidad es el verdadero motor del mundo, así que no debemos cometer el error de erradicarla. (Papel en blanco) "

Read more...

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP