23 de marzo de 2014

Existencialismo felliniano

Termina siempre así. Con la muerte. Pero primero estuvo la vida. Escondida tras el bla, bla, bla. Todo está sedimentado bajo la charlatanería y el rumor. El silencio y el sentimiento. La emoción y el miedo. Los exiguos e inconstantes rayos de belleza. Y luego la tristeza desgraciada y el hombre miserable. Todo sepultado bajo la vergüenza de estar en el mundo. Mas allá está el más allá. Yo no me ocupo del más allá. Por lo tanto...que comience esta novela. En el fondo... es solo un truco. Sí, es solo un truco.


Read more...

14 de marzo de 2014

Esto es agua

He aquí sólo un ejemplo de lo totalmente equivocado que estoy en algo sobre lo que tiendo a estar automáticamente seguro: todo en mi propia e inmediata experiencia apoya mi creencia profunda de que soy el centro absoluto del universo; la persona más realista, intensa e importante que existe. Rara vez pensamos sobre esta clase de egocentrismo básico y natural porque es socialmente repulsivo. Pero nos pasa básicamente lo mismo a todos nosotros. Es nuestra configuración por defecto, enraizada en nuestro ser desde que nacemos. Pensadlo: no hay experiencia que hayáis tenido de la que no fuerais el centro absoluto. El mundo tal como lo experimentas está ahí en frente TUYA o detrás de TI, a TU izquierda o derecha, en TU televisión o en TU monitor. Y así sucesivamente. Los pensamientos y sentimientos de los demás te tienen que ser comunicados de alguna manera, pero los tuyos propios son tan inmediatos, urgentes y reales…
Por favor, no os preocupéis de que me esté preparando para largaros una conferencia sobre la compasión o los valores ajenos o cualquiera de las así llamadas virtudes. Esto no es asunto de virtudes. Se trata de mi elección de hacer las cosas de de algún modo diferente o independiente de mi configuración natural por defecto tan enraizada que está profunda y literalmente centrada en mí mismo para verlo e interpretarlo todo a través de esa lente del yo. Quienes pueden ajustar sus configuraciones naturales por defecto de este modo son a menudo descritos como seres “equilibrados”, lo que os sugiero que no es un término fortuito.
[...] una cuestión obvia es cuánto de este trabajo de ajustar nuestra configuración por defecto tiene que ver en realidad con el conocimiento o con la inteligencia. Esta pregunta es difícil. Probablemente lo más peligroso de una educación universitaria, al menos en mi propio caso, es que autoriza mi tendencia a sobreintelectualizar las cosas, a perderme en razonamientos abstractos dentro de mi cabeza; en lugar de simplemente prestar atención a lo que sucede justo enfrente de mí, presto atención a lo que sucede en mi interior.
Como estoy seguro que ya sabéis, es extremadamente difícil permanecer alerta y atento en lugar de caer hipnotizado por el constante monólogo desarrollado dentro de tu cabeza (lo que quizá esté sucediendo ahora mismo). Veinte años después de mi graduación, he entendido paulatinamente que el tópico de las Humanidades de que te enseñan cómo pensar es en realidad un atajo hacia una idea mucho más seria y profunda: aprender cómo pensar significa realmente cómo ejercer control sobre cómo y qué piensas. Lo que significa ser lo bastante consciente para elegir a qué prestas atención y cómo construir significado desde la experiencia. Porque si no eres capaz de hacer este tipo de elección cuando eres adulto, estarás totalmente colgado. Pensad sobre el viejo tópico que dice que, entre comillas, la mente es un empleado excelente pero un amo terrible.

Extracto de "Esto es agua", Discurso de Graduación de la promoción de 2005 del Kenyon College por David Foster Wallace. (transcripción aquí).

Read more...

21 de febrero de 2014

El nacimiento de una fascinación


Uno de los más conocidos programas de investigación en la historia de la psicología social fue la investigación de Solomon Asch sobre el conformismo humano en los EEUU, en los años 50. Asch creció en Polonia en los primeros años del siglo XX, antes de mudarse a Brooklyn, Nueva York, con sus padres en 1920. Como muchacho, sentado en la mesa de sus padres en Pascua, Asch preguntaba por qué un vaso que su padre había llenado de vino permanecía intocado delante de una silla vacía. Su padre respondió que el vaso estaba reservado para el profeta Elías, y en ese momento el joven Solomon se convenció de que el nivel de vino en el vaso menguaba ligeramente. La fascinación inicial del joven Asch con la sugestionabilidad y la influencia se convirtió en un interés duradero toda su vida por la conformidad y la propaganda, particularmente tras los horrores de la segunda Guerra Mundial. Así que diseñó un estudio para poner a prueba los límites de la conformidad humana. En su experimento estándar, siete personas se sentaban en una habitación y completaban una tarea sencilla: determinar qué línea de entre una muestra a la derecha coinicidía con la línea de la izquierda [6 eran cómplices que daban una respuesta equivocada: el sujeto opinaba el último; el 75% de los sujetos se plegó, en como mínimo una prueba, a la percepción del grupo].

Drunk Tank Pink, Adam Alter



Read more...

+ Kindle clippings

—Diversidad y tolerancia —dijo Pruno apurando el vino restante—. Tolerancia y diversidad. Ninguna mención al canon, a los clásicos, al conocimiento y el aprendizaje. Solo tolerancia y diversidad, y diversidad y tolerancia. Es lo que allana el camino para el comercio electrónico global y el beneficio personal.

Dan Simmons, Frí­a Venganza


Ben Franklin lo dijo bien claro: "Los curanderos son los mentirosos más grandes del mundo, después de sus pacientes".

J Randi, Fraudes paranormales


La derrota es una implosión, un estallido hacia dentro, y posee una extraordinaria calidad estética. También su carga ética resulta considerable: una victoria ofrece una respuesta única y banal; una derrota, en cambio, plantea infinidad de preguntas y, en cierta forma, enriquece a quien la sufre. En el peor de los casos, constituye una distinción honorable: ya saben, la derrota marca la frontera entre el vencido y el cobarde.

Enric González, El País 12/08/2008



Para toda pregunta sutil y complicada hay siempre una respuesta perfectamente sencilla y directa, que está equivocada.

H. L. Mencken


Read more...

11 de enero de 2014

Ingratos

—Buena pregunta. A lo mejor es un caso de cóctel clínico.
—¿De cóctel clínico?
 —Una persona con un poco de todo. Lo suficientemente esquizofrénica como para oír voces, pero que consigue ocultar la enfermedad a su entorno. Un trastorno de la personalidad de carácter obsesivo combinado con un poquito de paranoia, fuente de ilusiones erróneas en cuanto a la situación en que se encuentra y a lo que debe hacer para escapar de ella, pero que el entorno solo interpreta como cierto grado de insociabilidad. La bestialidad y la ira que aparecen en los homicidios que describes concuerdan con un caso límite de trastorno de la personalidad, pero se trata de una persona capaz de controlar esa ira.
—Ya. Es decir, que no tienes ni idea, ¿no?
Aune se rio. La risa se transformó en tos.
—Lo siento Harry —dijo con voz bronca—. La mayoría de los casos son así. En el campo de la psicología, los estudiosos nos hemos fabricado una serie de compartimentos en los que nuestro ganado se niega a entrar. Sencillamente, son unos quisquillosos, maleducados e ingratos. ¡Con todo lo que hemos investigado sobre ellos!

Jo Nesbo, El Muñeco de nieve

Read more...

Incertidumbre

La existencia es inexorablemente libre y, por tanto, incierta. Las instituciones culturales y los constructos psicológicos a menudo oscurecen esta realidad, pero la confrontación con la propia situación existencial recuerda que los paradigmas son finísimas barreras creadas por uno mismo contra el dolor de la incertidumbre. El terapeuta maduro debe, en el enfoque existencial como en cualquier otro, ser capaz de tolerar esta incertidumbre fundamental.

I Yalom - Existential therapy

Read more...

10 de septiembre de 2013

Dennett sabio


La Filosofía -en cada ámbito de búsqueda de conocimiento- es lo que tienes que hacer hasta que consigues averigüar cuáles son las preguntas que deberías haber hecho desde el principio.


Todos hemos oído la clásica disculpa "Bueno, parecía una buena idea en su momento". Esta frase se ha convertido en la reflexión arrepentida de un idiota, un signo de estupidez, pero de hecho deberíamos apreciarla como un pilar de sabiduría. Cualquier ser, cualquier agente, que pueda decir en verdad "Bueno, ¡parecía una buena idea en su momento!" se sitúa en el umbral de la brillantez. Nosotros como seres humanos nos enorgullecemos de nuestra inteligencia, y una de sus señas de identidad es que podemos reecordar nuestros razonamientos previos, y reflexionar sobre ellos - sobre cómo parecía ser, por qué fue tentador en primer lugar, y sobre qué fue lo que salió mal. No tengo evidencia para sugerir que ninguna otra especie sobre la Tierra puede hacer esto. Si pudieran, serían casi tan listas como nosotros. Así que cuandoi cometas un error, deberías aprender a respirar hondo, apretar los dientes, y examinar tu propio recuerdo del error de forma tan cruda y desapasionada como seas capaz. No es fácil. La reacción humana natural tras saber que se ha cometido un error es sensación de ridículo e ira (nunca estamos más airados que cuando sentimos ira contra nosotros mismos), y uno tiene que trabajárselo para superar esas reacciones emocionales. Intenta adquirir el extraño hábito de saborear tus errores, disfrutando del descubrir las particularidades que te dirigieron a la equivocación. Entonces, depués de haber absorbido toda la bondad que puedas ganar de haberlos cometido, puedes dejarlos detrás de tí con ligereza, y moverte hacia la siguiente gran oportunidad. Pero eso no basta: busca activamente oportunidades para hacer grandes, bellos errores, de forma que puedas recuperarte de ellos.

Meta-consejo: ¡no te tomes ningún consejo muy en serio!

Intuition Pumps And Other Tools for Thinking, Daniel C. Dennett - 2012

Read more...

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP