22 de octubre de 2010

Terapia Cognitiva explicada a los niños

Imagen de Jim Benton.com

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21 de octubre de 2010

Psicoterapia del Este (breve intro)


Christophe André, médico psiquiatra y psicoterapeuta. Budista.

IMA SANCHÍS - 11/09/2010 (La Vanguardia)

He visto una paloma muerta y me he puesto triste...

Ha recibido una información del exterior que le ha provocado un estado de ánimo, un clima mental.

Metamorfosis silenciosas.

Los estados de ánimo son emociones muy sutiles, pero definen nuestra vida emocional mucho más que las emociones fuertes, que radicalizan y simplifican nuestra percepción de los acontecimientos. Las emociones nos empujan a la acción, y los estados de animo, a la reflexión.

A veces no sabemos qué hacer con lo que sentimos...

Yo más bien diría que no sabemos exactamente qué sentimos y entonces caemos en la cavilación - darle vueltas incesantemente a lo que nos pasa-o la huida; pero cada vez que rechazamos sentir nuestros estados de ánimo, el problema persiste. Lo que hay que hacer es escucharlos, tienen un mensaje para nosotros. El análisis de los estados de ánimo nos vuelve más inteligentes.

Hay que saber hacerlo.

Primero aceptación y después acción, nunca reacción o negación. Aceptar nuestros dolores deja sitio a nuestras dichas, y volcarse (transitoriamente) en uno mismo permite volcarse hacia el futuro; pero aceptar la tristeza no significa sumirse en ella. Y hay que distinguir entre cavilar y reflexionar.

¿Cómo distinguirlo?

Las cavilaciones surgen de la pregunta ¿por qué?:¿por qué he tomado esa decisión?, ¿por qué me ha pasado a mí? La mejor pregunta para ver más claro es cómo:¿cómo hacer para que el problema no persista? Eso es reflexionar. El por qué es una pregunta intelectual, cómo es observación. Conocer cuál es mi experiencia cuando me siento mal trae lucidez para enfrentar el problema.

Los estados de ánimo pueden cambiar varias veces en un mismo día.

Lo deseable sería dar a cada estado de ánimo la respuesta que le corresponde, pero solemos dar a todos la misma respuesta. La herramienta adecuada es la introspección, detenerse y preguntarse qué estamos sintiendo, pero resulta difícil, muy difícil.

No me desanime, doctor.

Un recurso valioso es la meditación de plena consciencia, es decir: estar presente en la experiencia del momento que estamos viviendo, sin filtro, aceptando lo que llega; sin juicios de valor y sin expectativas.

¿Por qué pesan más los estados de ánimo negativos que los positivos?

Nuestro cerebro está cableado así, nos atrapa más lo malo que lo bueno. Cuando estamos en calma, frente al mar por ejemplo, no nos permitimos disfrutarlo, enseguida nos viene a la cabeza un pensamiento del tipo "debo..." o "hubiera tenido que...". En lugar de estar en el instante presente, vivimos en la anticipación o en el rumiar.

Hay situaciones y sentimientos ante los que no tenemos respuesta.

Hay que aceptar que el misterio existe, pero queremos tener respuestas para todo. La persona ansiosa es la que soporta mal la incertidumbre. La tendencia a la preocupación reposa sobre una intolerancia frente a la incertidumbre.

¿Cómo regular la inquietud?

Entendiendo que no podemos controlarlo todo y que los problemas forman parte de la vida, aceptando la incertidumbre; pero preferimos llenar el inquietante vacío de la incertidumbre actuando o anticipando. Nos apegamos a lo que debería ser en lugar de a lo que es.

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9 de octubre de 2010

¡Al abordaje!


“Forbid a man to think for himself or to act for himself and you may add the joy of piracy and the zest of smuggling to his life”

Elbert Hubbard (1856-1915)

Me muerdo los muñones a la espera inmediata de mi nuevo Kindle 3 wifi de Amazon. Por 105 euros (más 36 por portes desde USA e impuestos incl.). Lo más parecido (en versión de más baja calidad, y sin wifi encima) me cuesta unos 260 en España (¡olé!).

Claro que luego González-Sinde me pedirá (luego me amenazará) que juegue limpio con las reglas de la industria, del capitalismo de toda la vida, de la oferta y la demanda. ¿Y qué puedo hacer si la oferta es gratis? Pues demandarla (inspirado por la siguiente cita de un destacado productor musical:"bajar precios [...] me parece un error: es ponerse al nivel de los piratas"). Si ya me pide que me lo monte con Libranda (grotesca versión nacional de amazon a lo pepe gotera y otilio), me dará la risa tonta.

Interesante y extendido tema el pirateo. En mi sector, sin ir más lejos: véanse la infinidad de "terapeutas" que con cursillos de 3 semanas en Gestalt o Reiki se convierten en especialistas de la salud mental (o en terapia cognitiva y auspiciados por la Soc Esp de Médicos de Primaria, recuerden). No es que me moleste personalmente: a veces me preocupa porque generalmente es como una fotocopia muy cutre que cambiara las letras de sitio y las volviera borrosas, y alguna gente (no toda, es cierto) sale trasquilada; pero eso sucede también en ocasiones entre reputados licenciados con especialidad, y viendo cómo funciona el proceso en curso de legitimación de la especialidad de clínica en españa, no sé si estamos mucho mejor. Eso sí, lo de prohibir me da repelús en principio.

Volviendo al tema digital: casi seguro que el consumo de cultura sin cotizar es moralmente reprobable. Sin embargo, hasta ahora, no podía leer Patria de Robert Harris (o Roberto Arlt, entre otros muchos que busqué comprar) porque está descatalogado. Por otro lado, El caso del viaje al Oeste (las aventuras del Rey Mono), antes en 3 tomos: fui tan ingenuo de comprar hace 15 años el primero de ellos, y tardaron 10 años en tener disponibles (reeditados) los otros 2 (aunque aparecían en fondos; eso no se hace, oiga). La historia de las ideas y creencias religiosas de Eliade cuesta ¡135,80! (es otra línea argumental posible). Y, claro, si luego hay desalmados que me ponen a huevo Nunca la jodas (trilogía negra de estocolmo II; extraordinario el I) o Narrenturm pues me falla toda moral. Todo esto está en el horno, esperando, y mucho más: las puertas de la percepción abiertas de par en par.
¿Qué decir de los textos profesionales? De casi todos en que participé hace años, jamás vi un duro (era "amor" -impuesto- al CV). Puestos ya a que el Mal me corrompa y a que este blog contenga aún algo relacionado con la psicología, les sugeriré en voz baja (luego me fustigaré un rato) la excelente Doing Couple Therapy: Craft and Creativity in work with intimate partners, de Robert Taibbi, que gente sin corazón ha volcado a la red (aquí), y encima incluyen el Clinical Handbook of Mindfulness (aquí): dónde vamos a ir a parar. Para los más clásicos: Terapia Cognitiva de los Tr. de Personalidad, de Beck y Freeman (aquí). Y para los que carecen de medios para acceder a las publicaciones especializadas, pásense por mysharing2010.com.

Conclusión: carezco de argumentos sólidos y definitivos, pero de momento no tengo necesidad íntima de ellos; eso sí, asumo desde ya que arderé en el infierno (¿digital?). Mientras tanto difundan el mensaje (o los links).

No obstante, si esta amoralidad me tienta con el vicio de la cultura/formación por la patilla (soy débil, Dios mío), aún queda romanticismo de vieja escuela: lean si no el interesantísimo salto al vacío de Casciari y su colega que, abandonando el laburo seguro del establishment en ElPaís y LaNación, se inventan una revista a partir de Enero de 2011 de precio personalizado y equivalente por países, saltándose la intermediación vampírica, y para mayor aroma suicida, con el compromiso de colgar gratis en pdf para los no pudientes o directamente agarraos. Bello; lo siento sra. ministra: a tipos así si me complace subvencionarlos. Recréense con la ingenua y maravillosa aventura editorial y literaria del intrépido gordito argentino (en Orsai, cap. 1 y cap. 2, por ahora) y consideren su apoyo a la causa.

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4 de octubre de 2010

Banksy strikes again

Banksy is a graffiti artist with a global reputation whose work can be seen on walls from post-hurricane New Orleans to the separation barrier on the Palestinian West Bank. Fiercely guarding his anonymity to avoid prosecution, Banksy has so far resisted all attempts to be captured on film. Exit Through the Gift Shop tells the incredible true story of how an eccentric French shop keeper turned documentary maker attempted to locate and befriend Banksy, only to have the artist turn the camera back on its owner. The film contains exclusive footage of Banksy, Shepard Fairey, Invader and many of the world's most infamous graffiti artists at work, on walls and in interview. As Banksy describes it, "It's basically the story of how one man set out to film the unfilmable. And failed"

La sociología del arte moderno en forma de ironías carcajeantes, enroscadas en sí mismas, hasta que uno no sabe qué es real y qué no. Aunque parece seguir la huella del indómito Banksy, el documental (¿falso?) es una mirada rompe-esquemas, absurda, y divertidamente inteligente, sobre cierta modernidad a través de un personaje hipomaníaco (Mr Brainwasher) absolutamente alucinante (yo pagaría por hacerle terapia). Para repensar, y de paso reírnos de aquello humano, demasiado humano, que envuelve los mass-media, la fama, y la vanidad del arte: todo eso y más es Exit through the gift shop.


Se estrena el 8 de octubre (pero desde hace semanas en la red): es con mucho lo mejor del año (con permiso de Toy Story 3). Están avisados.

(Galería de obras de Banksy:

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2 de septiembre de 2010

Espías, empatía y Shoah


Leo hoy que Wiesenthal era agente del Mossad: una vez leído parece previsible...y da inicio el encaje algo tangencial y desparramado de varios asuntos que me bullen en las últimas semanas:

Siempre me fascinaron las tramas de espionaje (preferentemente Berlín en la guerra fría y/o dondequiera que el Mossad apareciera), y hace tiempo, espiándome a mí mismo, sospeché que ese interés tuvo mucho en común con mi deriva profesional hacia la psicoterapia. No hay sesión más fascinante que la primera: uno lo desconoce todo (hasta en las derivaciones lo prefiero así) y nada es lo que parece (o sí, vaya usted a saber).
Ayer veía un capítulo (S01E04) de una nueva serie de slow TV (Rubicon) cuyo personaje principal es un tipo que es analista en una agencia de inteligencia americana. Me encanta de esta serie su lentitud, la pausa, la aparente ausencia de un argumento reconocible, y sin embargo simultáneamente el olor a intensidad que subyace, y sobre todo la confirmación de que cierta TV se emparenta cada vez más con la literatura: los diálogos, muy buenos, priman absolutamente sobre la imagen.
Lean estos dos párrafos sobre el trabajo del analista político internacional en busca del mal, y descifren las similitudes (que no equivalencias) y diferencias con la psicoterapia:

"- Cuando saliste de casa esta mañana llevando esa corbata,tal vez tu esposa te detuvo en el umbral de la puerta. Quizás te dijo lo bien que te quedaba esa corbata, lo bonita que era. Aunque estoy seguro de lo mucho que quieres a tu esposa, sugeriría que deberías permitirte desconfiar de su juicio sobre esa corbata. Quizás tiene un buen recuerdo de otro momento en que la llevaste, un vínculo sentimental, o quizás conoce tu colección de corbatas y está contenta de que no eligieses una de las que no le gustan. Quizás ella notó que te sentías un poco frágil; quizás quiso levantarte el ánimo. Imagina por un momento que tú te sientas aquí con nosotros, y te digo lo mucho que me gusta esa corbata. Inmediatamente tendrás una opinión más, pero tú no me conoces. No hay nada personal entre nosotros. No tenemos una historia de amabilidad educada entre nosotros. Ni vínculo emocional. ¿En el criterio de quién confiarías, en el mío...o en el de tu mujer?
El caballero de mi derecha es un inteligente analista. Es experto en conocimiento de patrones, análisis de sistemas, teorías emergentes, pero la verdad es que su mayor activo es que no le conocéis ni él a vosotros. No va a sufrir por tí, ni le incomodarán tus reacciones. Sólo sabe...cómo es tu corbata.
Puedes confiar en él."

"- ¡Nuestra información es incompleta!
- Ésa es precisamente la naturaleza de la Información."

"- Sólo datos y decisiones. Y nosotros para conectar los puntos.
- ¿Y la moralidad? ¿Y los valores?
- No es nuestro trabajo. Los valores son para los políticos, no para los analistas"


Éste último es un debate interesante. Para mí el eje de la psicoterapia no puede eludir la cuestión de los valores (es más, es el centro de la psicoterapia de fondo); algunos sin embargo sienten pavor y los despachan no desde la neutralidad (que es en general deseable) sino desde la asepsia. En ese sentido, pues, no me identifico para nada, pero ya ven el juego que puede dar una de espías.

Por otro lado, el contenido de esa noticia no sólo ha de ver con el espionaje (o el análisis de información, eufemismo más moderno) sino con la Shoah que clama venganza. Y me recuerda que tristemente la Shoah sólo puede elegir entre la venganza/justicia y el perdón, porque aunque tiene la compasión de su lado de forma casi universal, nunca parece poder reclamar la empatía: esa es la maldición del superviviente de la Shoah. Me explico:

-Compasión: la emoción de conexión con el dolor de otro, que nos incita a desear su alivio o mejoría.

-Empatía: el acto global de colocarse en el marco de referencia interno de otro, cognitiva y afectivamente (al menos de manera ideal).

Por ejemplo, uno lee Las benévolas y puede empatizar con el oficial de las SS Maximilian Aue, pero (quizás a causa de lo lograda que está la representación interna) difícilmente sentirá compasión (a mí la náusea me tiene a medias en el libro); pero puede ver o leer El lector y empatizar pero también compadecerse de la ex-guardiana nazi Hanna Schmitz, incluso en la parte central del juicio, encerrada en su ceguera, sin atisbo de conversión. En el otro bando, El Pianista del gheto de Varsovia, o Si eso es un hombre evocan esa compasión desde la página uno, pero sufren asimismo la imposibilidad de la empatía entre otras cosas porque, como Primo-Levi decía, el lenguaje de un superviviente a un campo de exterminio ya no es compartido con el resto de la humanidad: hambre, por ejemplo, ya no significa lo que hambre es para los otros: ¿qué lenguaje habría que inventar para poder comunicar esa experiencia imposible?.

Entonces por primera vez nos damos cuenta de que nuestra lengua no tiene palabras para expresar esta ofensa, la destrucción de un hombre.

Es hombre quien mata, es hombre quien comete o sufre injusticias; no es hombre quien, perdido todo recato, comparte la cama con un cadáver. Quien ha esperado que su vecino terminase de morir para quitarle un cuarto de pan.


La soledad trágica que anticipaban Primo-Levi y tantos otros era el problema de la supervivencia: ¿quién les iba a creer? Esa realidad tan irreal y monstruosa, esa experiencia inefable, no puede beneficiarse de la empatía, porque es imposible acceder a ese marco interno. Quizás por eso las páginas de tantas memorias de supervivientes hacen comentar a muchos lectores: "¡qué serenidad, qué entereza, qué calma al revivir ese drama!"...cuando posiblemente lo que hay es un ser humano solo, distante, en un planeta lejano e incomprensible.

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2 de julio de 2010

Editorial gráfico: DSM-5 y el riesgo de sobrepsicopatologización

Via soberinanightclub.

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¡Proceso!

Neuroskeptic tiene un post sobre la evolución de distintos conceptos y enfoques en salud mental en la literatura PubMed en los últimos 50 años. La conclusión aparente es que el psicoanálisis ha muerto, o al menos tiene un EEG plano: su producción científica es invariable (y muy baja) mientras antidepresivos, ansiedad, y sobre todo (proporcionalmente) la terapia cognitivo-conductual (TCC) han emergido como nuevos líderes del saber científico. A primera vista parece eso: una gráfica reflejo de la cientificidad en el campo de la salud mental, de progreso sin parangón. Sin embargo, yo diría que es también una gráfica político-económica.
Dicen sus defensores que el psicoanálisis no juega en la liga PubMed: está más pendiente de las escuchas, los silencios, y no me parece que la cura (o su acepción estándar) fuera su objetivo primordial. Y sin embargo debería concedérsele algún tipo de legitimidad (no científica, es cierto, pero sí como aportación al conocimiento, al menos desde la observación y también desde el descubrimiento de conceptos fundamentales de la relación terapéutica). Así como eludir cualquier acercamiento desde la ciencia no es muy defendible, tampoco lo es usar PubMed como Canon Totémico.

Pero más allá de esta sorprendente defensa personal del psicoanálisis (nunca lo hubiera sospechado de mí mismo), lo que me preocupa es que a estas alturas la psicoterapia progrese a través de alianzas con el pensamiento único (que no es per se la psiquiatría biológica, sino la autocomplacencia onanista; PubMed es el oráculo del establishment) y reduciendo su capacidad de profundización y autocrítica (estando ampliamente formado en TCC, y aplicándola en el fondo aunque no siempre en las formas con una proporción importante de mis pacientes/clientes, me siento legitimado a señalar que sus aplicaciones no son ilimitadas, y en cualquier caso son poco estandarizables; de la literatura existente parecería que sucede como con los ISRS, que sirven pa tó). Agotar la psicoterapia en el camino que plantea la TCC muestra una exasperante ausencia de ambición (o una ambición exclusivamente política o de venta del producto - no muy distinta de las acusaciones que se hacen a Big Pharma).

Como es muy fácil ponerse punky y arrasar con todo, este post sería más incompleto de lo que es sin ofrecer una sugerencia constructiva (de hecho todo lo anterior es un preámbulo superficial para ofrecer un link). Hace unas semanas topé con un libro en la red que viene a representar la aproximación a la psicoterapia (al proceso) que hubiera necesitado (desesperadamente, además) cuando hacía la carrera, y la residencia (y después, supongo, pero en aquellos primeros tiempos era urgente encontrar un mapa, y nos lo teníamos que inventar por libre, sorteando campos minados y con muchas bajas por el camino). Esta referencia impagable (en todos los sentidos: es un regalo de la Red) y que me veo moralmente obligado a compartir con los necesitados, se llama Principles of Counseling and Psychotherapy: Learning the essential domains and non-linear thinking of Master practitioners (Mozdzierz, Peluso y Lisiecki. Routledge, 2009, aquí). El primer párrafo del prefacio revela las intenciones, y debo decirles que si les interesa el tema no les defraudará.



If I have seen further it is by standing on [the] shoulders of Giants.
Sir Isaac Newton, 1676

As odd as it may seem, this text has a “story” to tell—it contains a narrative of sorts. The theme of the narrative concerns evolution, and as such it represents the growth in our collective understanding of how counseling and therapy work—their effective ingredients and how they work together in a sequence of sorts. As our understanding has evolved, it is clear that there has always been much to be learned from what master practitioners do when they interact with their clients, but there is even more to learn from how they think about things therapeutic.


[...] The evolution of the thinking that we describe is not absolute—few things seem to be. Rather, it is heuristic, and meant to help counselors and therapists develop their thinking to evolve further.

[...] emphasis seems to have moved more toward the technical and mechanical aspects of what to say and how to say it, pinpoint pigeonhole diagnoses, psychopathology, risk management, and so on, rather than a more acute focus on developing and shaping the critical and refective thinking that enables a practitioner to know how to provide clients what they need. We do not believe that this needs be the case and offer our work as a way of conceptualizing how to think like a counselor and therapist.


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