20 de febrero de 2011

Autocrítica

 A propósito del sentido de las polémicas blogueras.

La esencia principal de un blog me parece el ser un espacio propio de expresión de las propias obsesiones; así, el público puede tomarse como invisible/inexistente (este es mi punto de equilibrio particular para que no deje de serme divertido). Pero si, en cualquier caso, ese público existe y se manifiesta, entonces supongo se debe escuchar (si hay unos mínimos de educación; esto es, y para mí: respeto y ortografía).
Mi blog es un monólogo público, pero si me nace un lector con algo que decir, es una lástima matar el diálogo. Y el sentido del diálogo no es simplemente convencer: es permitirse dejarse influir por otro (por adelantado que no me propongo como modelo; posiblemente yo también haya sido víctima de este miedo narcisista, a poco que rebusque en archivo). Si no, la fabulosa libertad comunicativa que traen los blogs deviene en nichos onanistas en que nada nuevo crece: indistinguible de una lista de correo. Soy consciente de que de un tiempo para acá es difícil que este blog concreto genere debate, porque los contenidos no los tengo claros ni yo, pero agradeceré al lector asiduo que me mande una colleja recordatoria la próxima vez que me pille defendiéndome como gato panza arriba sin otro argumento que "pues porque yo lo digo".
No obstante, como testigo del devenir argumental de la última polémica sonadilla por estos barrios que frecuento, me vino a la cabeza una anécdota verídica muy divertida que comparto por aquello de que cada vez me gustan más las entradas con sonrisa, si puede ser.

Transcripción de una conversación por radio en Newfoundland, octubre de 1995.
Buque de la Armada de EEUU: Por favor, cambien su curso 15 grados al Norte, a fin de evitar colisión. Cambio.

Canadienses: Recomendamos que ustedes cambien su curso 15 grados al Sur, a fin de evitar la colisión. Cambio.

Estadounidenses: Les habla el capitán de un buque de la Armada de los Estados Unidos. Repito: cambien su curso. Cambio.

Canadienses: No. Repetimos: ustedes deben cambiar su curso. Cambio.

Estadounidenses: Este es el portaaviones Abraham Lincoln, el segundo buque en tamaño de la flota de los Estados Unidos de América en el Atlántico; nos acompañan tres destructores, tres cruceros y numerosos buques de apoyo. Demando que usted cambie su curso 15 grados al norte, o tomaremos medidas para garantizar la seguridad de este buque. Cambio.

Canadienses: Esto es un faro. Ustedes deciden. Cambio y corto.

12 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez 20/2/11 09:28  

A mi la polémica me gusta (¿se me nota?), el dialogo encendido, la mezcla de argumentos con palabras únicamente utilizadas para aliviar la propia necesidad es devolver lo recibido. Es como una batalla pero con la enorme ventaja de que no hay muertos ni heridos. Es estrategia, aunque probablemente nunca se llegue a un objetivo. Es de esas actividades de las que solo se puede obtener placer. El otro raramente está en posición de escuchar, seguramente igual que uno, así que a diferencia de la discusión, no hay avances en el objeto de la polémica.
Teniendo esto presente creo que es posible disfrutar de ella, ya que se evita la frustración que produce el ver que el otro no cambia nada, solo contraataca.

Lo único que le falta a tu blog es mas frecuencia......
Un abrazo.

efrem 20/2/11 10:40  

Jajaja...Soy un faro. Qué cara de pasta de boniato se le debió quedar al comandante del pedazo barco.

Yo, al contrario que JCR no te demando más frecuencia, pues la molicie no tiene precio, y ya haces bastante con lo que haces...

Descansa compañero, y espacia tus perlas tanto como quieras, que hay más años que longanizas!

Un saludo desde tu querida BCN.

Amaia Vispe 20/2/11 10:41  

Nosotros no estamos hablando de dos bandos con dos posiciones argumentales distintas. Nosotros estamos hablandeo de discriminación. Discriminación a un colectivo que se les tacha de violentos y se les trata como ciudadanos de segunda. Ante esto TOLERANCIA CERO.
No argumentamos para convencer, argumentamos para defender.
Un saludo.

efrem 20/2/11 10:42  

Jajaja...Soy un faro. Qué cara de pasta de boniato se le debió quedar al comandante del pedazo barco.

Yo, al contrario que JCR no te demando más frecuencia, pues la molicie no tiene precio, y ya haces bastante con lo que haces...

Descansa compañero, y espacia tus perlas tanto como quieras, que hay más años que longanizas!

Un saludo desde tu querida BCN.

Gustavo 20/2/11 18:50  

Saludos a tod@s.
Respetabilísimas la catarsis y la defensa como objetivos muy lícitos, cómo no, y muy sanos.
Y sin embargo, Amaia, incluso ante la ignorancia y no sólo ante la diversidad, me parece que educar (en el sentido de inducir a la reflexión constructiva que permita evolucionar las miras) sería más trascendente que defender (porque me temo que la actitud de la sra dra. en la polémica a que te estás refiriendo se atrincheró en "pues todavía me gustan menos los pacientes psicóticos"). Tienes razón en que debe haber puntos límite de tolerancia cero, pero los comentarios de Miguel y Blog de Salud Mental en esa polémica concreta quizás lograban que la dra se replanteara sus palabras...
Ojalá. O quizás soy muy ingenuo.
Al mismo tiempo, sobre los razonados contenidos de la entrada de uds. en postpsiquiatría: suscribo 100%, sin duda.
Saludos de nuevo...

Amaia Vispe 20/2/11 20:20  

Reconozco que otras posturas como la de Miguel, la de Esther y la tuya misma son más constructivas que la nuestra. Pero es cierto que yo trabajo con psicóticos en la comunidad y muchas veces veo en las carasy actitudes de algunos profesionales sanitarios la misma discriminación que hemos visto en la entrada y posteriores comentarios del blog de la Dra. Jomeini.
Nos alegramos y creemos que son necesarias aportaciones constructivas como las vuestras. Ojalá consigáis cambiar opiniones.
Un abrazo.

Gustavo 20/2/11 20:27  

Pues también es verdad, Amaia; tú estás en el ajo y yo opino desde fuera, que roza mucho menos.
Otro abrazo.

Jesús Castro Rodríguez 21/2/11 08:25  

Coño, que cortito soy....He visto tu comentario en el de la JOmeini...
Obviamente, y porsiaca, cuando me refería a mas frecuencia, pretendia halagarte, no preseionarte.
En cuanto a la polémica. Mira, a mi modo de ver hay tiempo, y momentos para todo. Para ser didáctico, para ser polémico, para enseñar o para ser radical. Creo que en este caso, el conciliar, el que alguien no manifieste su enfado, dada la empanada mental que evidentemente tiene esta doctora, provocará que no se entienda nada de nada. Tiene empanada mental porque sigue atribuyendo a los otros y sus malentendidos lo que evidentemente es un error, como mínimo, de apreciación. Las posturas conciliadoras son convenientes en unos momentos y no en otros, me parece. Aquí lo interesante del caso, es que no habían posturas encontradas, según ella seguía insistiendo, así que el conciliar es asumir su postura, es decir, aquí no ha pasado nada. Y no es cierto, en eso creo que estamos de acuerdo. Otra cosa es la importancia que le pongamos a lo escrito por la doctora, que ahí habrá opiniones para todos, con la importancia equivalente que tendrá su crítica pública. Asumiendo desde luego que sus opiniones no le hacen como persona y que cualquiera puede equivocarse, además del hecho de que tiene completa libertad para expresarse. Igual que nosotros.
Saludos.

Gustavo 21/2/11 09:42  

No te preocupes, Jesús, soy poco presionable (hasta el punto de a veces ser poco influenciable, ésa es mi autocrítica).
Es evidente que no todo vale ni es lo mismo, y tengo claro quién es el acorazado y quién el faro en esta cuestión específica, y tienes raZÓN: hay momentos (y motivos) para la indignación y el tirón de orejas (éste puede ser uno de ellos, como Amaia dice, y sobre todo para quien está en el día a día de la lucha por la integración social, que yo lo veo desde la barrera y para nada puedo ser modelo); otra cosa es si precisamente para el colectivo sobre el que recae el marrón no sería preferible que esta sra. (representante de la sanidad pública de todos que volverá a tratar más pacientes de esos que le disgustan) acuda al encuentro al que la invitan (parece que no: cerró los comentarios y eso que Miguel andaba ahí buscando respetuosa y argumentadamente un punto de cordura; en fin...).
No es conciliación como quien da la razón a todos, es intentar acercar a quien manifiesta desconocimiento, y esto pasa por intentar que escuche; claro que si hay sordera, y además sordera orgullosa, pues a otra cosa que la vida es corta. Sólo quería reflejar (y realmente al margen de esta historia, que sólo es una excusa y no objeto, y en la que aludo en general al extendido arte de darse una hostia por no cambiar el rumbo) que los blogs son una buena oportunidad no sólo para transmitir a otros sino para recibir de otros lo que nos haga más capaces.
saludos.

enfermero9 21/2/11 18:59  

Realmente, su postura me resulta mucho más constructiva y atractiva que otras, y tiene usted razón, después de leer su post es más fácil pensar reposadamente que cuando alguien se siente atacado desde varios flancos. Un saludo respetuoso.

Gustavo 21/2/11 19:14  

Un saludo y gracias por su comentario, caballero.

  © Blogger templates The Professional Template by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP